Hoy no fue una reunión normal; fue una de esas aventuras tecnológicas que solo nosotras sabemos llevar con tanta alegría. Hoy no tuvimos una reunión cualquiera; protagonizamos un episodio digno de una serie de suspenso tecnológico. Entre aprendizajes como el de Antonia, que tras un gran esfuerzo logró dominar la entrada a Meet y desafíos técnicos, comprendimos que la tecnología solo tiene sentido cuando se convierte en un puente, y no en un obstáculo, para la superación personal. Petra fue nuestra guía nos fue dando el turno para llevarnos de viaje por el mundo de las letras. Lo más divertido fue que hoy jugamos al misterio. Parecía que estábamos en una radionovela de las de antes: Carolina: Nos regaló un rayito de luz y una sonrisa pero ¡puf!, desapareció ¡La extrañamos en pantalla, pero la sentimos cerca! Mari Carmen: Luchó contra los cables y las conexiones, y aunque no pudimos verla, estaba ahí, vibrando con nosotras en el ciberespacio. Y el resto...
“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson.