La noche enamorada, novela de Pedro Miguel Lamet, nos invita a pensar en esa noche de la que habla San Juan de la Cruz: la noche oscura del alma, ese camino de sufrimiento, purificación y encuentro profundo con Dios a través del amor. La novela nos muestra como el ser humano pasa por oscuridades, dudas, pérdidas y renuncias, pero precisamente en esa noche puede descubrir la verdadera luz. No se trata de una noche de tristeza solamente, sino de una noche enamorada, porque está llena de búsqueda, de deseo de Dios y de transformación interior. La historia no está contada directamente por San Juan de la Cruz, sino por pedro de Valmores, un joven culto, sensible y observador que vive en el siglo XVI. Él es el que nos introduce en los acontecimientos. Y quien, poco a poco, se va dejando transformar por lo que presencia. Herido por los celos y el orgullo, inicia un viaje movido más por la pasión desordenada que por la razón. Se siente abandonado por Ana de Peñalosa y culpa de...
“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson.