La novela está enmarcada en la Galicia rural de la posguerra, justo en 1939 recién acabada la guerra civil, con todas las heridas y consecuencias que trajo después , pues la paz tarda en llegar a España y por lo tanto a los pueblos de los alrededores de Santiago. Sofía, la protagonista, nace en una aldea y su madre muere en el parto, su padre es un bibliotecario casi ciego que le conoce como Félix, «el guardián de los libros». Vive oculto y alimenta la imaginación de la niña con historias fantásticas para protegerla del horror exterior. A la niña la crían los abuelos paternos bajo una estricta vigilancia. La abuela es una mujer católica que vive el trauma y la incertidumbre de tantas madres que no saben qué ha pasado con sus hijos desaparecidos. El abuelo, tarda dos días en mirar a la nieta y, después es quién se preocupa que viva lo propio de su infancia a pesar del miedo y lo oscuro de la época. Sofía crece en...
“Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro”. Emily Dickinson.